
Yoga Nidra
Un yoga poco conocido y muy sanador
¿Cuál es la raíz de este yoga?
Aunque el concepto de Yoga Nidra tiene raíces antiguas en las tradiciones del yoga, especialmente en el Tantra, Yoga Sutras de Patanjali, las Upanishads, fue Swami Satyananda Saraswati quien sistematizó y popularizó la práctica tal como la conocemos hoy en día. Yoga Nidra, conocido también como “el sueño yogui”.
Él estructuró el Yoga Nidra y lo introdujo como una herramienta efectiva para la relajación y el crecimiento espiritual. Su versión de Yoga Nidra implica un conjunto de pasos estructurados, que incluyen la relajación del cuerpo, la rotación de la conciencia por las diferentes partes del cuerpo, la visualización, y la meditación en el estado de conciencia entre el sueño y la vigilia
¿Qué cambios puedes notar con la practica habitual de Yoga Nidra?
Durante la práctica de Yoga Nidra atravesamos lo que en la tradición se describe como diferentes estados de consciencia: vigilia, un umbral similar al del sueño o ensueño, y un estado profundo de relajación consciente – un sueño psíquico en el que, aunque el cuerpo y la mente descansan intensamente, la conciencia permanece despierta.
Al combinar esta relajación profunda con una intención consciente (Sankalpa, que es una resolución o semilla de intención interna), podemos acceder a capas mas profundas del inconsciente/ subconsciente y proyectar nuevas intenciones desde ahí. Este proceso tiene el potencial de favorecer transformaciones internas: establecer nuevos hábitos mentales, promover claridad interior, recolectar con nuestro equilibrio interno.
A nivel neurofisiológico, durante el Yoga Nidra la actividad cerebral tiende a ralentizarse: se pasa de ondas cerebrales características de la vigilia activa (beta), hacia estados más pausados – alfa y theta – asociados a meditación, descanso profundo y creatividad. Este descanso en la actividad del sistema nervioso permite activar un modo de reposo profundo y consciente, lo que ayuda a disminuir estrés y la ansiedad, calmar la mente, favorecer el equilibrio emocional, el ritmo cardiaco se ralentiza oxigenando mejor la sangre y mejorando el sistema circulatorio, mejora la capacidad pulmonar, relaja músculos quitando dolores y tensiones, se libera óxido nitrico (aumenta el sistema inmunológico) y mejora la calidad de sueño.
De este modo, Yoga Nidra es una práctica que no solo ofrece descanso físico y mental, sino que permite trabajar desde la conciencia, con intención en la transformación interna – aportando mayor claridad, bienestar y apertura para crear desde dentro.
